Errores que no deben cometer los padres en las redes sociales


Muchas veces los mismos adultos que toman las previsiones para proteger a sus hijos en línea son quienes más los exponen. Hay que conocer las herramientas para aconsejar cómo usarlas

La semana pasada, un hecho ocurrido en Argentina se empezó a compartir mucho en redes sociales: un padre se hizo pasar por su hija de 11 años para atrapar y, luego, moler a golpes al hombre de 29 años que venía acosando a la pequeña a través de WhatsApp.

El papá de la niña no dudó en difundir la denuncia en Facebook. En la red social, publicó pantallazos de las conversaciones en las que el hombre pedía a la pequeña fotos con poca ropa o le proponía tener sexo, así como las fotos del hombre ensangrentado luego de la paliza recibida.

‘Grooming’ es el término usado cuando un adulto contacta a menores de edad a través de Internet; muchas veces se hace pasar por un niño o niña; y logra convencer a los pequeños para que realicen acciones de índole sexual. Este tipo de acoso se hace cada vez más frecuente debido a la popularización de las conexiones a Internet y al mayor acceso a la tecnología de los menores de edad.

La estrategia de hacerse pasar por la menor afectada, para conseguir más pruebas del delito y detener al agresor, suele ser usada por las autoridades. Podríamos pensar que se trata de un padre que supo reaccionar para proteger la seguridad de su hija. Sin embargo, puede que haya sido él mismo quien dejó a su hija expuesta a este tipo de amenazas.

—VARIAS PUERTAS ABIERTAS—

Para proteger a los pequeños, no basta con establecer horarios de uso y conocer las contraseñas de sus cuentas. No basta con explicarles lo que deben y no deben compartir en redes sociales. Es fundamental que el adulto los proteja en sus propios espacios digitales.

¿Desde qué edad se puede dar un smartphone a un pequeño? Aunque las circunstancias en cada país son distintas, y más que la edad suele depender de necesidades puntuales, la recomendación suele ser alrededor de los 12 años. 

Pero no es solo cuestión de darles el aparato, sino de explicarles lo que pueden y lo que no pueden hacer. Una aplicación muy popular y conocida para móviles es WhatsApp. ¿Está seguro de que al menor con un celular y esta aplicación se le ha explicado que no debe compartir su número con desconocidos, ni mucho menos iniciar conversaciones con personas que no estén en su lista de contactos o a los que no conozca personalmente? No aceptar a cualquiera en WhatsApp es el nuevo “no hables con desconocidos en la calle”.

“Este chiquillo sabe usar Facebook mejor que uno”. Esa frase la ha escuchado muchas veces. Pero para un padre de familia o adulto a cargo de un menor, es simplemente inaceptable. Es una nueva responsabilidad del adulto moderno conocer el funcionamiento de las nuevas herramientas tecnológicas, pero no solo para aconsejar a los niños sobre su uso, sino también para que el adulto mismo sepa lo que se debe hacer.

Existen muchos padres muy preocupados por las cuentas de sus hijos, pero que tienen todo el contenido de sus perfiles en Facebook a disposición de cualquier persona. Todas sus fotos, avisos de los lugares donde se encuentran y actualizaciones de lo que hacen son colocados en modo público (es decir, los puede ver cualquier persona). Para cuidar, primero hay que saber cuidarnos.

—CON CUIDADO—

“Yo vigilo de cerca a mi pequeña. La cuenta de Facebook la creó conmigo y yo sé su contraseña” es otra de las frases comunes. Todo bien, hasta que nos enteramos de que la niña tiene 6 años y que en la mayoría de redes sociales se requiere una edad mínima de entre 12 y 14 años. Falseando el año de nacimiento, estamos enseñando a los más chicos que no hay problema con esas mentiras.

Instagram es una red social basada en la publicación de imágenes que ha ganado mucha relevancia en los últimos años. Sin embargo, cuenta con varios filtros de seguridad que muchos adultos desconocen. Uno de ellos es tener una cuenta privada, en la que el usuario decide si quiere aceptar a otro como contacto (dándole acceso a sus publicaciones y a intercambiar mensajes). Hay que tener en cuenta que en Instagram hay muchos perfiles falsos y cuentas robots que todos los días pugnan por entrar en contacto con nuevos usuarios. A tener cuidado.

Quizá ha escuchado hablar de Snapchat. ¿Sabe por qué muchos chicos aún la siguen usando? Porque es lo suficientemente complicada para que a los adultos les parezca aburrida. Sin embargo, los mensajes en texto, foto y video que se autodestruyen, los ingeniosos filtros y demás funciones la hacen muy atractiva.

Recuerde: en estas épocas digitales, el adu
lto es quien está llamado a ser el mejor guía.
Errores que no deben cometer los padres en las redes sociales Errores que no deben cometer los padres en las redes sociales Reviewed by Bruno Ortiz B. on febrero 24, 2018 Rating: 5

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