Mi primer Mundial

Mi nombre es Bruno Ortiz, en poco más de una semana cumplo 40 años, y es la primera vez que veo clasificar a la selección de mi país a una Copa Mundial de Fútbol. Perú venció por el repechaje a Nueva Zelanda y se convirtió en la selección número 32, la última, la que faltaba, para completar a quienes disputarán la fase final a mediados del próximo año.

Foto: ANDINA/Carlos Lezama


Yo ya estaba en este mundo cuando Perú participó en sus últimos dos mundiales. Pero era muy pequeño. En el de Argentina, cuando Teófilo Cubillas marcó uno de los goles de tiro libre -para mí- más extraños pero más bonitos de la historia y cuando fuimos eliminados por goleada que a muchos le sigue pareciendo “sospechosa”, yo tenía menos de un año de edad.

Del Mundial de España 82 -entonces tenía cinco años- solo me acuerdo de unos dibujos animados y del álbum del Naranjito. Y de nada más. O sí, me acuerdo clarito de pasajes del partido contra el Cosmos de Nueva York, en la gira de preparación: los peruanos usando medias en las manos, para protegerse del frío; y la pelea que hubo luego. Pero de nada más.

De allí en adelante, muchísimas más tristezas que alegrías. Recuerdo la marca de Reyna a Maradona en Lima, en las eliminatorias para México 86. Recuerdo la desastrosa selección camino a Italia 90. Ya en secundaria, con mayor interés en el fútbol renové mi confianza hacia la blanquirroja. Me acuerdo de la Copa América de 93, del Grupo de la Muerte, de la atajada de un penal que hizo Miguel Miranda. También recuerdo haber estado escuchando a escondidas, mientras estaba en mi catequesis de confirmación, cómo esa arrolladora Colombia nos goleaba sin piedad en Barranquilla.

Díganme masoquista, pero para el proceso camino a Francia 98 decidí ver (solo por TV) todos los partidos de la selección. Y así lo hice. Y así intento seguir haciéndolo. De esa época, el nefasto partido en Santiago sigue estando en mi cabeza.

De las eliminatorias para Corea-Japón 2002 no recuerdo casi nada. De las de Alemania 2006, solo -como todos- el gol que se falla Mendoza. Podría seguirte contando sobre mis recuerdos, pero la cantidad de resultados adversos solo hicieron que en mi cabeza se computara como normal el hecho de que la selección siempre quisiera, pero nunca le alcanzara. Hasta ahora.

Estas eliminatorias empezaron como siempre, con dudas. Con “la gitanería peruana”, que le dicen. Pero eso cambió de un año a otro. Partidos con actuaciones destacables sumadas a circunstancias específicas, hicieron que hasta la última fecha dependamos de nosotros mismos. Y así, forzando y sufriendo un poco más, logramos clasificar en quinto lugar y acceder a partidos de ida y vuelta por un cupo, ante el ganador de Oceanía: Nueva Zelanda.

Hoy he visto el partido con mi esposa y con mi hijo. Yo estaba más nervioso que nunca. Mi hijo, relajado, ya venía celebrando aunque faltaran más de 10 minutos de juego. Acostumbrado a perder, a que nos den “un baño de agua fría” en el minuto final, a que no se puede dar un partido por ganado o empatado hasta que el árbitro pite, yo le pedía paciencia. Y el árbitro pitó. Y celebramos. Por fin.

Nunca. Jamás. En la vida he llorado por un partido de fútbol. Hasta ahora. Durante el abrazo con mi esposa y con mi hijo, los ojos se me llenaron de lágrimas. Como pidiendo permiso, colándose, Perú se subió al bus del Mundial cuando ya estaba en marcha. Este será el primer Mundial en el que mi hijo podrá ver a la selección de su país. Y el mío también. Espero que se pueda convertir en uno de los momentos más gratos de nuestras vidas. Por lo menos, estoy seguro que el 15 de noviembre del 2017 que no se podrá olvidar.



Nota al pie: El cambio que le he visto al equipo peruano es que -a mi parecer- ha empezado a aceptar que es un equipo chico, con muchas limitaciones, pero también con muchas virtudes que tiene que empezar a aprovechar. ¿Quiero que Perú gane el Mundial? Ni loco. La meta era clasificar. Nada más. Y sinceramente, si logra sacar si quiera un empate me daré por bien servido. Eso sí, ya tenemos la valla puesta más alta esta vez. Se debe empezar a trabajar pensando en las clasificatorias para Qatar 2022.
Mi primer Mundial Mi primer Mundial Reviewed by bortiz on noviembre 16, 2017 Rating: 5

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